LA NOBLE MISION DE AYUDAR.
El ser humano se perfecciona cuando procura el bien de los demás, pero logra más eficazmente su fin si lo busca junto con otros, porque la libertad de uno se potencia con la del otro, y ambas logran objetivos que no alcanzarían aisladamente.
Es necesario promover el humanismo cívico, que fomenta la amistad social, pues crea circuitos de confianza, muy necesarios para la convivencia dentro de la comunidad.
Desde las acciones más simples hasta las más complejas, desde las más grandes a las más pequeñas, los leones son capaces de desarrollar una actitud de servicio en todos los ámbitos
de la vida, concretando innumerables formas de solidaridad. ¿Qué impulsa a un León a servir a los demás?.
Ante todo el ímpetu innato del corazón, que lleva a todo ser humano a ayudar a sus semejantes. Esto es congénito, es decir, viene desde el nacimiento. El hombre experimenta una inmensa alegría cuando logra dar gratuitamente algo de sí al otro. Una sonrisa al que está triste, una palabra al que está solo, una mirada al que está marginado, todos tenemos algo para dar, el profesional sus conocimientos, el misionero su fe, el artista su arte, la persona que vivió una experiencia dolorosa, su testimonio.
Todos estamos llamados a prestar un servicio, brindando un medicamento que no se vende en la farmacia, pero cuya efectividad es absoluta.
Frente al desafío del momento es necesario no solamente lo económico, sino también la capacidad y el talento que contribuye a lograr las maneras de llegar a la población indigente